ARTISTAS

El fin, la maravilla

VALERIO FESTI

Una vida en la plaza

Durante los años Sesenta y Setenta, cuando los artistas de teatro buscaban formas innovadoras de expresión, tratando de salir del provincialismo que estaba prevaleciendo, Valerio Festi elige su escenario: la plaza, la ciudad, el cielo.

Mientras estudia “Ciencias del entretenimiento” en la Universidad de Bolonia, comienza sus experimentaciones de nuevas formas de comunicación teatral, ideadas para involucrar y emocionar al público.

Remontándose a la poética y a la tradición Renacentista y Barroca, mezcla sus trabajos uniendo fantasía innovadora y búsqueda teórica; a través del esplendor efímero pero colmo de significados políticos y culturales de los espectáculos con los que celebra los grandes eventos sociales, manifiesta su imperativo estético y artístico: el fin, la maravilla.

Desde hace más de treinta años, su arte es imaginar y realizar proyectos al aire libre para ocasiones de fiesta y ceremonias: desde el Concierto para fuegos artificiales sincronizados con la música a la creación de máquinas de escena que capturan la fantasía del público, fascinándolo; de la decodificación del lenguaje de un lugar, a la traducción, en términos contemporáneos de las sintaxis de las fiestas cívicas y religiosas, dando voz y forma a la práctica del evento de celebración y creando un espacio imaginario en el que la comunidad entera se reconoce.

Valerio, en estrecha asociación artística y de vida con la dramaturga y directora Monica Maimone,

Valerio Festi


creó la nueva figura de arquitecto de eventos, el Maestro que puede transfigurar lugares y espacios urbanos, dando un sentido a las ocasiones en una comprensión y un significado nuevos.

Sus creaciones transmiten energía y entusiasmo en fiestas rituales como la Nochevieja, Navidad, Carnaval, o reflexión e introspección en las fiestas religiosas que honran las virtudes del santo o en las manifestaciones cívicas, o también recogimiento, duelo y esperanza como en Kobe, donde las arquitecturas de luz celebran cada año el renacimiento tras el terrible terremoto.

Durante su carrera artística, Valerio ha proyectado eventos de grandes dimensiones para más de 200 ciudades, entre las cuales se destacan metrópolis como París, Moscú, Madrid, Tokio, Hong Kong, Praga, Reykjavik, Houston – donde fue premiado por la Asociación de Arquitectos de Estados Unidos –, Milán, Bogotá, Pekín, Lisboa, Bilbao, Sidney, Toronto, Turín, – cuyo nombre quedaría vinculado a la Ceremonia de apertura de los XX Juegos Olímpicos –, y Roma en 2009, donde fue el autor de la Ceremonia de apertura de los 13° Campeonatos Mundiales de Natación.